Don Basilio, un ex albañil que quedó paralítico tras una caída que dañó su columna vertebral hace dos años, enfrenta cada día con coraje desde su silla de ruedas. Su prioridad son sus hijas, Claudia de 6 años y Marisol de 8, quienes quedaron bajo su cuidado después de que su madre las abandonara, sumiéndolos en necesidades extremas de alimentación, vestimenta y vivienda digna.
El único ingreso de la familia, que Don Basilio obtenía a las puertas de un colegio, desapareció con el fin del año escolar, dejando a la familia completamente dependiente de la solidaridad ciudadana. Tras la difusión de su historia, vecinos y personas solidarias comenzaron a enviar víveres, frutas y ropa, permitiendo que la familia incluso pudiera volver a comer carne después de mucho tiempo.
Mientras las niñas sueñan con un árbol de Navidad, regalos y la recuperación de su padre, Don Basilio mantiene la esperanza de volver a caminar. Para ello, necesita someterse a una cirugía valorada en 30.000 bolivianos. Una campaña mediática ha habilitado un código QR para recolectar donaciones que permitan cumplir este sueño y cambiar el rumbo de esta familia unida por el amor y la resiliencia.





