Un motociclista fue víctima de un robo planificado frente al Hospital Obrero, donde delincuentes sustrajeron su vehículo tras haber seguido sus movimientos mientras realizaba entregas de productos.
Las cámaras de seguridad captaron cómo una persona vigilaba desde el frente, mientras otro antisocial se acercó a la motocicleta estacionada y, mediante jalones, logró llevársela en menos de dos minutos. Según el testimonio de la víctima, los delincuentes se movilizaban en una moto roja, se hicieron señas entre ellos y aprovecharon que el vehículo no tenía la alarma activada para huir rápidamente del lugar.
La motocicleta robada, una Kingo de 250 cilindradas de color amarillo y negro, había sido adquirida hace apenas un mes y era utilizada tanto como medio de transporte como herramienta de trabajo. La pérdida representa un duro golpe económico para el afectado, quien dependía del vehículo para sus ingresos diarios.
El hecho ocurrió alrededor de las 18:30, cuando el trabajador dejó su motocicleta estacionada por unos minutos mientras realizaba una entrega cercana. Tras el robo, acudió a instancias de la Fiscalía para formalizar la denuncia; sin embargo, denunció demoras en el proceso investigativo, incluyendo el cambio de oficial asignado en la División de Propiedad y Vehículos, sin avances concretos en el caso.
Vecinos y comerciantes del sector alertaron sobre la presencia de bandas organizadas que operan en la zona y exigieron mayor presencia policial para frenar este tipo de delitos que afectan a trabajadores y pacientes que acuden al nosocomio.





